Estudio Regla
Un estudio de estilos arquitectónicos informales en el barrio costero de La Habana
Tras el simposio Hablemos de La Habana de 2017, que destacó la importancia del tejido urbano vernáculo de La Habana, Friends of Havana apoyó una investigación de The New School en Nueva York para estudiar el barrio de Regla, situado al otro lado de la bahía de La Habana Vieja. El proyecto exploró cómo los edificios autoconstruidos y modificados informalmente contribuyen al carácter y la resiliencia del paisaje urbano de La Habana.
El estudio surgió del Havana Studio, un curso del Programa de Posgrado Studley en Asuntos Internacionales dirigido por los profesores Michael Cohen, Anthony Tung y Gabriel Vignoli. Durante un viaje de investigación a La Habana en 2018, los estudiantes realizaron un detallado levantamiento fotográfico de los paisajes urbanos de Regla, documentando las fachadas y las formas de los edificios del barrio.
A lo largo del proyecto, los estudiantes documentaron sistemáticamente 116 paisajes urbanos, produciendo miles de fotografías y organizándolas en una base de datos y un sistema de mapeo interactivo. El estudio reveló que aproximadamente la mitad de los edificios en el área de estudio habían sido ampliados o mejorados mediante autoconstrucción, destacando el importante papel que los propios residentes desempeñan en la configuración del entorno construido de La Habana.
La investigación planteó una serie de preguntas relevantes para la planificación urbana y la preservación. ¿Debería entenderse la arquitectura autoconstruida como una tipología de construcción cubana legítima y distintiva? ¿Podrían las instituciones municipales apoyar estos esfuerzos a través de orientación técnica, infraestructura mejorada o un mejor acceso a materiales de construcción?
Los resultados del estudio se presentaron en La Habana en 2019 en colaboración con socios cubanos, incluyendo la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, Casa de las Américas y la Universidad Tecnológica de La Habana (CUJAE). El proyecto ayudó a iniciar una conversación sobre cómo la arquitectura informal —a menudo pasada por alto en las discusiones sobre preservación— podría, en cambio, ser reconocida como una parte importante del paisaje urbano en evolución de La Habana.