Taller “Thinking in Situ” Termoeléctrica

Reimaginando un sitio industrial en Regla como destino cultural

En mayo de 2024, Friends of Havana organizó un taller de varios días sobre el futuro del antiguo sitio termoeléctrico Antonio Maceo en Regla, en colaboración con la CUJAE, Centro Bahía y la Fundación Ludwig de Cuba. El taller se centró en uno de los sitios industriales costeros más importantes de La Habana y exploró cómo podría ser reimaginado como un recurso cultural, educativo y cívico.

Durante tres días, estudiantes de arquitectura y urbanismo se involucraron con el sitio a través de conferencias, visitas de campo y trabajo de diseño en estudio. Los participantes escucharon a especialistas cubanos en infraestructura energética, planificación urbana y patrimonio, junto con colaboradores internacionales. Friends of Havana también apoyó la participación de Daniel Campo de Morgan State University y Aaron Vaden-Youmans de Grimshaw Architecture, quienes hablaron sobre la reutilización del patrimonio industrial en EE. UU. y el proyecto Horno 3, la reutilización de una antigua planta siderúrgica en Monterrey, México.

El taller animó a los estudiantes a reflexionar seriamente sobre el patrimonio industrial no como un vestigio del pasado, sino como una plataforma para la vida pública futura. Trabajando en la intersección de la arquitectura, la infraestructura y la imaginación cívica, desarrollaron propuestas sobre cómo el antiguo emplazamiento de la central eléctrica podría convertirse en un nuevo tipo de bien público para Regla y La Habana en general.

El taller también tuvo importantes efectos institucionales. Elevó el perfil del sitio de la Termoeléctrica entre las partes interesadas municipales, de la ciudad y nacionales, y ayudó a profundizar la relación de Centro Bahía con EMCE, la empresa responsable del mantenimiento del sitio. Al mismo tiempo, fortaleció la colaboración de FoH con la CUJAE, cuya facultad, dirección y estudiantes se involucraron en el proyecto con notable seriedad e imaginación.

Para Friends of Havana, el taller demostró cómo el patrimonio industrial puede servir no solo como objeto de preservación, sino como vehículo para la educación técnica, el compromiso cívico y el pensamiento cubano sobre el futuro.