Contra Corriente: La Preservación al Límite

Una reunión en Nueva York para discutir la preservación en Cuba

En enero de 2020, Amigos de La Habana se unió al World Monuments Fund y al Center for International Policy en la ciudad de Nueva York para organizar Contra la Corriente: Prioridades y Caminos para Apoyar la Preservación en La Habana, un simposio centrado en cómo las instituciones estadounidenses podrían seguir apoyando los esfuerzos de preservación cubanos en un momento de crecientes dificultades políticas y legales.

La reunión congregó a conservacionistas, arquitectos, académicos, abogados, filántropos y líderes culturales para examinar tanto los desafíos como las posibilidades de cooperación internacional en torno al patrimonio edificado de La Habana. Celebrado en Nueva York, el evento creó un espacio para que las instituciones ya comprometidas con Cuba compararan experiencias, discutieran las limitaciones legales y regulatorias, e identificaran formas prácticas de mantener la colaboración.

Es importante destacar que el simposio también presentó una serie de proyectos específicos que ilustraron la diversidad del trabajo de preservación que se lleva a cabo en La Habana y más allá. Estos incluyeron Havana Light, la iniciativa liderada por Al Nodal y Kadir López para restaurar los históricos letreros de neón de la ciudad y revivir la identidad visual de calles comerciales como San Rafael y Galiano. Otros estudios de caso incluyeron la restauración del Convento de Santa Clara, el trabajo en Obispo 204 como futuro centro de educación ambiental para la Fundación Antonio Núñez Jiménez, y discusiones sobre nuevas ideas para proyectos como el Pabellón Cuba y la preservación de las históricas casas de madera de Regla.

El simposio también incluyó presentaciones sobre los códigos urbanos de La Habana, la práctica de la conservación en Cuba hoy en día y el trabajo de preservación a escala de barrio realizado por el Pratt Institute y The New School. Al combinar la discusión de políticas con ejemplos concretos, la reunión ayudó a clarificar dónde se necesitaba más apoyo y cómo las instituciones con sede en EE. UU. podrían seguir contribuyendo a la preservación de La Habana a pesar de un contexto cada vez más difícil.

Esta fue una de las primeras grandes convocatorias de Amigos de La Habana en Nueva York después de convertirse en una organización independiente, y ayudó a fortalecer una creciente red de personas comprometidas con el futuro arquitectónico de La Habana.