Letrero de la Heladería La Marina

Restauración de un emblemático letrero de neón histórico en Regla

En 2022, Friends of Havana apoyó un proyecto en colaboración con Habana Light y el Centro Bahía para restaurar el histórico letrero de neón de la heladería La Marina, situada en Regla, un barrio al otro lado de la bahía de La Habana Vieja. El proyecto devolvió la vida a uno de los letreros urbanos más emblemáticos de la zona, devolviendo la luz a un lugar emblemático que llevaba más de dos décadas a oscuras.

La iniciativa fue liderada por el artista Felipe Dulzaides a través de su plataforma Centro Bahía y por Kadir López, fundador de Habana Light, un proyecto dedicado a la restauración de la arquitectura histórica de neón de La Habana. El elemento de neón fue fabricado por François Mignault, un artista franco-canadiense y especialista en técnicas tradicionales de curvado de neón, quien recreó el letrero basándose en los fragmentos conservados y en imágenes de archivo del diseño original.

Ubicado en la Calle Martí, la principal calle comercial de Regla, cerca del Parque Guaicanamar, el letrero de La Marina alguna vez desempeñó un papel destacado en el paisaje visual del barrio. Al ser el único letrero de neón en la zona, no solo servía para promocionar la heladería, sino también como un llamativo elemento visual de la calle. La restauración del letrero ha ayudado a reconectar el sitio con su identidad de mediados del siglo XX y ha contribuido a la revitalización del entorno urbano circundante.

La restauración formó parte de un programa más amplio de eventos públicos e intervenciones artísticas organizado por Centro Bahía en Regla, que incluyó charlas, paseos guiados y actividades culturales que involucraron a residentes locales y artistas visitantes. La reinauguración del letrero se convirtió en el momento culminante del programa, celebrado con una reunión pública y una actuación de la banda de conciertos municipal.

Para FoH, el proyecto ilustró cómo pequeñas intervenciones culturales específicas pueden ayudar a fortalecer la identidad del barrio al tiempo que preservan el patrimonio visual único de La Habana. Al apoyar a socios como Habana Light y Centro Bahía, la iniciativa también ayudó a conectar la práctica artística local con esfuerzos más amplios para documentar y revivir la arquitectura luminosa que una vez le dio a La Habana su reputación como la "París del Caribe".